jueves, 3 de noviembre de 2011

VIDA Y OBRE DE PIERRE DE COUBERTIN - 1º PARTE


VIDA y OBRA DEL BARON PIERRE DE COUBERTIN

Prof. DANIEL DE LA CUEVA
Presidente COMITÉ PIERRE DE COUBERTIN ARGENTINA – A.O.A.

INTRODUCCION

El Deporte en general y el Olimpismo en particular constituyen una de las fuerzas sociales más importantes y notorias de los siglos XXº y XXIº. Los Juegos Olímpicos son en nuestros días la mayor capacidad pacifica de convocatoria, es una verdadera Fuerza sociológica.
Es en este sentido que aparece como importante hacer un aporte breve y significativo sobre una de las personas que concibió, fundamento y origino un proyecto sin par, vigente, creciente y evolutivo como el de los Juegos Olímpicos. Este proyecto no se agoto en el mero hecho de esta celebración, sino que por el contrario influyo de manera determinante en el Deporte y la Educación Física de todo el mundo.
El reconocimiento internacional de Pierre de Coubertin se basa en la exitosa experiencia de haber renovado los antiguos Juegos Olímpicos en su versión moderna y haberlos convertido en un acontecimiento que perdura y crece al paso de los tiempos desde hace 30 siglos...
Sin embargo, esta valoración excesivamente superficial de la persona de Pierre de Coubertin se ha ido formando con el paso del tiempo. Por ejemplo, un libro alemán especializado en deportes y aparecido en 1908 nos presenta a Pierre de Coubertin como “notable reformador pedagogo francés”, sin que se llegue a mencionar su idea de la renovación de los Juegos Olímpicos. Al buscar el nombre de Coubertin en enciclopedias representativas de diferentes países sólo encontramos mencionadas hasta los años treinta sus producciones pedagógicas, si es que llega a ser mencionado.
Se puede coincidir con las palabras del notable Investigador Conrado Durantez Corral cual afirma que se trata del “el más famoso desconocido de toda la historia”: Pierre de Freddy, Barón de Coubertin

1) QUIEN FUE PIERRE DE COUBERTIN – VIDA
Pierre Fredy (conocido como Pierre Fredy. Barón de Coubertin) nació fue el cuarto hijo del barón Charles Louis Fredy, Barón de Coubertin y Marie-Marcelle Gigault de Crisenoy, en París el primer día de 1863, en el seno de una familia acomodada y noble de origen italiano cuyo apellido era Fredy cuyos antepasados estuvieron al servicio del rey Luis XI de Francia, quien le concedió cartas de nobleza en 1471. En 1567, el señorío de Coubertin, situado cerca de París, fue adquirido por otro Fredy, descendiente del primero, que añadió al suyo el nombre de la finca. Desde entonces, el nombre de Fredy de Coubertin se conservó generación tras generación. Su padre Carlos era un monárquico convencido y consumado artista cuyas pinturas fueron exhibidas y galardonadas en Paris, prefería temas relacionados con la Iglesia Católica Romana, el clasicismo, y la nobleza, que refleja las cosas que él cree más importante.
En Normandía, no lejos del puerto de El Havre, transcurrió toda la infancia de Pierre de Coubertin, en la finca de Mirville aportada como dote por su madre, que era a su vez descendiente de un compañero de armas del jefe vikingo Rollon, primer duque de Normandía. Pierre de Coubertin estudio en París en la Escuela Primaria, y vivió en la Calle Oudinot, nº 20, la casa en donde nació y fue inicialmente el centro operativo del Comité Olímpico Internacional.
Coubertin creció en una época de profundos cambios en Francia, como un hombre joven que hemos visto y oído la noticia de la derrota de Francia durante la Guerra Franco-prusiana, la Comuna de París, y el establecimiento de la Tercera República francesa.
Había considerado la carrera militar (muy propia para su rango y condición), pero previendo un periodo de paz renunció a esta idea. La política le resultó decepcionante. Fue entonces cuando comenzó a pensar en la reforma de la educación de la juventud francesa tras realizar viajes de estudio e investigación a Inglaterra y Estados Unidos, partiendo de El Havre, decidió dedicar su vida a la reforma pedagógica y a esta tarea consagró todos sus esfuerzos.
El poderoso motor que impulsa su vocacional ideario pedagógico le ha llevado de manera insoslayable a la moderna concepción del olimpismo, en un tránsito dónde únicamente sus excepcionales condiciones personales de plasmar en inmediatas realidades la genial concepción de grandes ideas, hizo posible tal aventurada empresa. Interesado por la formación anglosajona, escribió el libro La Educación en Inglaterra, inspirado por la labor de Thomas Arnold –director del colegio de Rugby-, y desarrollo su idea de que "el deporte organizado se puede crear una fuerza moral y social".
El 25 de Noviembre de 1892, en una conferencia que pronunció en el claustro de la parisina Sorbona sobre los ejercicios físicos en el mundo moderno, anunció el proyecto de restablecimiento de los Juegos Olímpicos, que fracasó ante la general incomprensión, pese al júbilo que despertó la idea.
Dos años más tarde y en el mismo recinto universitario, es aceptado el proyecto por unanimidad, creándose el Comité Olímpico Internacional y designándose como primera sede de los Juegos Olímpicos modernos a Atenas, en dónde estos tienen lugar en 1896.
Poco entendido y menos aun comprendido por sus connacionales de esos tiempos se mudo a Suiza, y desde Lausana, donde vivió a partir de 1917 y donde fue nombrado ciudadano de honor, desarrolló una actividad desbordante en la que puso lo mejor de sí mismo y en la que poco a poco fue perdiendo toda su fortuna personal.
Poco o mal conocido fuera del Movimiento Olímpico que él creó a partir de la nada, renovando la tradición antigua, Coubertin merece ante todo el título de «humanista».
Para él el Olimpismo era indisociable de la Cultura, por lo que preconizó la educación de la inteligencia al mismo tiempo que la del cuerpo. Uno de sus rasgos dominantes era la capacidad de pasar inmediatamente de la concepción a la realización.
Así fue este hombre generoso, de voluntad inquebrantable y concepciones revolucionarias, este enemigo de toda idea preconcebida, este pedagogo genial consagrado en cuerpo y alma a la juventud del mundo, en la que conservó toda su confianza hasta su repentina muerte. Su paso a la inmortalidad ocurrió el 2 de septiembre de 1937, lo sorprendió caminando por el parque La Grange, falleció de un ataque al corazón. Las personas que lo encontraron, buscaron alguna identificación, y notaron que no tenía ni una sola pieza de dinero
Podría no haber hecho nada y su vida hubiera transcurrido seguramente sin sobresaltos ni tensiones, sin apuros ni estrategias: pero era un visionario y encontramos en el, a un incansable gestor.

4 comentarios:

  1. Buenas noches, necesito conseguir la obra de Pierre de Coubertain, como insumo para una investigación. Al menos los textos que esten traducidos al catellano. Agradecería su ustedes me pueden guiar sobre esta busqueda, indicandome donde puedo comenzar a rastrear estas obras. Muchas gracias.

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  2. Hola GUSTAVO, te ruego enviarnos tu pedido a nuestro mail institucional:
    cpcoubertinargentina@gmail.com
    MUCHAS GRACIAS!

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  3. Me pueden decir sus obras ???😕😕😢

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  4. Me pueden decir sus obras ???😕😕😢

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